Uso externo :
La zona a tratar debe lavarse y secarse cuidadosamente antes de la aplicación.
1- Preparar la cataplasma diluyendo el polvo de arcilla en agua hasta obtener la consistencia deseada. Es preferible mezclar con una cuchara de madera en un recipiente de plástico o un cuenco de vidrio, evitando los recipientes metálicos, ya que la oxidación puede alterar las propiedades de la arcilla.
2- Aplicar la cataplasma a contrapelo, bien en contacto con la piel, sin frotar. No hay que dudar en cubrir ampliamente la zona a tratar y aplicar una capa gruesa (al menos 1 cm de espesor). A continuación, alisar el pelo en la dirección correcta.
3- Dejar la cataplasma al aire libre si se busca un efecto secante (por ejemplo, para secar una herida). De lo contrario, y para un efecto prolongado, cubrir la cataplasma con un vendaje protector, generalmente papel de periódico o papel de cocina y una venda de tela, y envolver todo con una venda de reposo. Evitar colocar la cataplasma bajo una película de plástico tipo film transparente.
Uso interno :
15 g de arcilla en ¼ de litro de agua. Agitar, dejar reposar 30 minutos y añadir el agua arcillosa (sin la pasta de arcilla) en la ración o en el agua de bebida. Duración máxima de administración: 3 semanas.