La laminitis es una de las patologías más temidas en los équidos. Provoca una inflamación dolorosa de las laminillas (tejidos foliados) situadas en el interior del casco, entre la pared córnea y la tercera falange. En los casos más graves, puede provocar una rotación o un hundimiento de este hueso, y constituye según el IFCE la segunda causa de mortalidad en el caballo después de los cólicos.
De origen principalmente alimentario, esta afección exige una vigilancia constante y un seguimiento veterinario riguroso. Una buena gestión diaria es, por tanto, indispensable.
⚠️ Importante: La laminitis es una urgencia médica. Ante cualquier sospecha, llama inmediatamente a tu veterinario. Los productos presentados en este artículo son soluciones de apoyo, no sustitutos de la atención veterinaria.
Comprender la laminitis equina
¿Qué es la laminitis?
La laminitis (o laminitis) es una congestión inflamatoria aguda del casco. Las laminillas, que actúan como sistema de unión entre la pared del casco y el hueso, se inflaman y se debilitan. Esta desunión puede provocar una basculación o hundimiento de la tercera falange, llegando incluso a perforar la palma en los casos más extremos.
¿Cuáles son las causas de la laminitis?
Varios factores pueden desencadenar una crisis de laminitis:
- Un exceso de hierba rica en primavera o en otoño, la causa más frecuente.
- Una alimentación demasiado rica en hidratos de carbono y azúcares rápidos (acceso descontrolado a la reserva de cereales, salida brusca al prado).
- Un síndrome metabólico equino (SME) o resistencia a la insulina.
- Una enfermedad de Cushing (disfunción hipofisaria), especialmente en caballos de más de 15 años.
- Una infección sistémica (neumonía, diarrea grave, metritis/complicaciones postparto).
- Un trabajo excesivo sobre suelo duro o una sobrecarga mecánica de un miembro.
- La administración prolongada de corticoides.
¿Cuáles son los signos de la laminitis?
Es posible que tu caballo tenga laminitis si observas:
- Una postura antiálgica característica: los miembros anteriores se extienden hacia adelante, el caballo desplaza su peso hacia los posteriores para aliviar sus doloridos cascos.
- Un calor excesivo en los cascos y un pulso digital palpitante.
- Una reticencia a moverse, una cojera repentina e intensa.
- Unos anillos de crecimiento irregulares en la pared del casco (señal de laminitis crónica).
- Un decúbito (caballo tumbado) frecuente.
Nuestros productos recomendados para apoyar a un caballo con laminitis
🌿 Prevenir la laminitis con las cestas grazing
Para reducir los riesgos, la gestión de la alimentación es fundamental. Entre las soluciones más eficaces, la cesta grazing se ha convertido hoy en un aliado imprescindible en la prevención de esta patología.
¿Por qué usar una cesta grazing para prevenir la laminitis?
La cesta permite:
- Reducir la cantidad de hierba ingerida sin privar al caballo de salir al prado
- Limitar los picos de glucemia, responsables de las crisis de laminitis
- Mantener una actividad natural, esencial para el bienestar
¿Cómo funciona una cesta grazing para caballos?
El principio es sencillo: la cesta se fija al cabezada del caballo y tiene una apertura reducida bajo la boca. El caballo puede seguir pastando, pero en cantidad limitada.
Este sistema permite:
- Una ingestión más lenta
- Una reducción significativa del aporte calórico
- Una mejor gestión del peso
Cómo usar bien una cesta grazing: las buenas prácticas
Para que la cesta sea eficaz y cómoda, hay que respetar algunas normas:
1. Elegir el tamaño correcto
Una cesta mal ajustada puede provocar rozaduras o resultar ineficaz. Debe ser estable sin comprimir.
2. Habituar al caballo de forma progresiva
Algunos caballos pueden mostrarse inquietos al principio. Una adaptación progresiva permite evitar el estrés.
3. Vigilar la hidratación y el estado general
El caballo debe poder beber con facilidad. Comprueba regularmente que no haya heridas.
4. Adaptar el tiempo de uso
La cesta no tiene por qué llevarse 24 h al día. Lo ideal es utilizarla en los momentos en que la hierba es más rica.
En resumen: La cesta grazing es una solución sencilla, eficaz y respetuosa con el bienestar animal para reducir el riesgo de laminitis. Al controlar la ingesta de hierba permitiendo al caballo vivir en el prado, se convierte en una herramienta clave en la prevención de esta enfermedad. Bien utilizada, puede marcar una gran diferencia para la salud de tu caballo, especialmente en los periodos de mayor riesgo.
Los suplementos para tu caballo durante la laminitis:
🌿 NAF – Laminaze: el suplemento anti-laminitis por excelencia
El NAF Laminaze es nuestra primera recomendación para los caballos predispuestos a la laminitis. Este suplemento alimenticio combina:
- Una mezcla de antioxidantes de origen natural para proteger los tejidos del casco
- Azufre biodisponible, esencial para la calidad del casco
- Unos nutrientes específicos para favorecer la salud global del casco
💡 Consejo OHLALA: Te recomendamos comenzar la cura de Laminaze a finales del invierno, antes de que llegue la nueva hierba primaveral, que suele ser el origen de las crisis estacionales.
🦶 Hilton Herbs – NAV X Gold: para una circulación sanguínea saludable
El NAV X Gold de Hilton Herbs es un suplemento alimenticio a base de plantas que actúa directamente sobre la circulación sanguínea a nivel de los cascos. Una buena microcirculación en el casco es esencial para prevenir y limitar los episodios de laminitis.
💡 Consejo OHLALA: Administra este suplemento a tu caballo durante todos los periodos de mayor riesgo para un apoyo continuo y preventivo.
🪣 Ungüento del Herrador con aceite de enebro: la protección natural del casco
El Ungüento del Herrador con aceite de enebro es el producto favorito de los herradores para los problemas de laminitis. Este cuidado del casco ofrece una doble acción:
- El alquitrán de enebro impermeabiliza la pared y la palma, protegiendo el casco en ambientes húmedos
- El aceite de enebro combate activamente la pudrición de la ranilla, frecuente en caballos con laminitis
💡 Consejo OHLALA: Aplica este ungüento regularmente en la palma y la ranilla, especialmente durante las estaciones húmedas en las que el entorno de los cascos es más agresivo.
Prevenir la laminitis: las buenas prácticas del día a día
La mejor medicina sigue siendo la prevención. Estas son las reglas de oro que debes adoptar para proteger a tu caballo:
- Controla el acceso a los pastos ricos, especialmente en primavera y en otoño
- Opta por una alimentación equilibrada, baja en azúcares y almidón
- Cuida la regularidad del trabajo del herrador (recorte y herraje)
- Controla el peso de tu caballo y evita el sobrepeso
- Consulta a tu veterinario para detectar posibles enfermedades metabólicas subyacentes
- Adapta el trabajo físico a las capacidades y al estado de salud de tu caballo
En resumen: la laminitis es una patología seria que requiere ante todo un seguimiento veterinario. Pero con los suplementos adecuados y una gestión alimentaria rigurosa, puedes mejorar considerablemente la calidad de vida de tu caballo. El equipo OHLALA está disponible para acompañarte en la elección de los productos más adecuados a la situación de tu caballo. ¡Cuídalo bien! 🧡
FAQ – Preguntas frecuentes sobre la laminitis del caballo
¿Cuánto dura una crisis de laminitis?
La duración de una crisis varía según su gravedad. Una crisis leve puede resolverse en pocos días con reposo adecuado y tratamiento apropiado. En los casos crónicos, el manejo puede extenderse durante varias semanas o incluso requerir una atención a largo plazo.
¿Puede seguir trabajando un caballo con laminitis?
Durante una crisis aguda, el reposo estricto es indispensable. Una vez superada la crisis y con el visto bueno de tu veterinario, generalmente es posible retomar el trabajo de forma progresiva sobre terreno blando. Cada caso es único.
¿Qué alimentación necesita un caballo con laminitis?
Un caballo con laminitis debe recibir una alimentación baja en azúcares solubles y almidón. El heno de buena calidad pero poco nutritivo constituye la base ideal. El acceso a pastos ricos debe controlarse estrictamente.
¿Son útiles las hiprosandalias para un caballo con laminitis?
¡Sí! Las hiposandalias permiten aliviar el dolor al ofrecer amortiguación y apoyo a la palma. Tu herrador o veterinario puede recomendarlas como complemento del tratamiento.
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